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Segunda vez

Pensé que esta segunda vez sería diferente, quería que así fuera; sin embargo, vuelvo a sentir esa lejanía, esa tristeza que imaginé que había quedado atrás.
No sé si tomé la decisión correcta, hasta ese grado llegan mis desganas. Quisiera que no fuera así porque esto está siendo con todo el amor que puedo tener hacía una persona. Y me dolería que fuera una obligación y no un deseo.
Perdí...perdimos algo grande. No puedo concebir un amor sin confianza, sin amistad. Durante años creí tenerla y ahora veo que se desvaneció. Duele darse cuenta que no eres más esa persona a la que se le puede decir lo bueno, lo malo y lo peor. Que esa persona dependa de otra para reaccionar ante un relación ajena.
Duele ver qué esa sonrisa, ese momento ameno y alegre ya no es compartida. Que solo se comparta un rincón en un espacio en el que en cierto momento se creó para ambos. Sueño, aburricion, imágenes pasando en el televisor y nada más.
En muchos momentos durante este tiempo sólo te preguntas las razones por la que está a tu lado. Lo haces porque conoces su vida, sus gustos y no eres nada de eso, pero es tu sentimiento más grande como para aceptar y alejarte. Callas años, aceptas cosas que por más que te dañen, sigues ahí tratando de olvidar y dejar pasar las penas. Desgraciadamente llega ese día, ese punto y momento en que te sientes desgastada. No llegan las palabras, no llega esa intención de verse a la cara porque ya sabes qué ocurrirá. Esa costumbre y monotonía de arreglar las cosas, sin arreglarlas.


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